Narcotráfico, Lavado de Dinero y Política
La mayoría de los países del mundo libran una feroz batalla contra el narcotráfico y el lavado de dinero.
La gente entiende que la batalla contra el narcotráfico tiene por meta liberar a la humanidad del daño físico y sicológico que el uso de estupefacientes eventualmente produce.
La realidad es que la cosa no es tan simple como se ve.
Si se dejara a los narcotraficantes convertir el dinero producto de la droga en dinero depositable en los bancos (lavado de dinero), estos tendrían un poder de dimensiones increíbles. Tal y como lo demuestra el poder que ostentan los carteles mexicanos que actualmente libran una batalla campal en el verdadero significado de la palabra contra las autoridades. Así mismo los carteles colombianos y las mafias rusas, italianas y de muchos otros países
Esas guerras se libran gracias al poder que han adquirido a través del dinero acumulado con el tráfico de drogas.
Cuando una persona, institución o país llega a adquirir poder economico, controla la política, los negocios y hasta las voluntades. De manera que hay que mantener los beneficios económicos de las personas, instituciones y países dentro de los límites, para poder limitar su poderío.
Es por eso que se le cierran los caminos al uso de dinero cuya procedencia no sea claramente legal.
Con razón el lavado de dinero es ilegal en casi todos los paises del mundo.
Debemos estar de acuerdo en que a un pais o a una persona no se le puede entregar el poder, por el simple hecho de que tenga dinero. En la democracia decide la mayoría. Cada persona es un voto. Y no debe importar que esta persona haya adquirido el dinero de una forma lícita o ilícita.
Así mismo una persona que cuenta como un voto, debe contar como un solo ciudadano. No puede tener poder político en proporción al dinero que tenga, sea este legal o lavado.
Lo lamentable es que aunque esto parezca lógico, hay situaciones que no lo hacen parecer lógico. Por ejemplo, nos preguntamos: ¿Es correcto que Mike Bloomberg, alcalde de New York, haga cambiar la ley establecida mediante consulta popular para postularse a un tercer período solo porque tiene el dinero necesario?.
Nosotros entendemos que luce un tanto inmoral que un funcionario de la ciudad, se de el lujo de decir que lleva casi cien millones de dólares gastado en una campaña reeleccionista, cuyos fondos provienen de su caudal personal. Si se entiende que su mas cercano contendor solo lleva seis millones invertidos en campaña proveniente de donaciones, no nos debe sorprender que las encuestas den tán amplia ventaja a quien ostenta los millones.
No estamos enjuiciando si Bloomberg es buen funcionario o no. O si conviene o no. Lo que si entendemos es que si todo el que pueda financiar una campaña va a optar por ajustar la ley a su conveniencia, el término democracia necesita ser sustituido por algo más ajustado a la situación.



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